Las primeras noticias que se conocen de Vicorto datan del periodo de Romanización de la zona (II A.C. al V D.C.).
Ya en el siglo XIII en 1242 cuando La Orden de Santiago comenzó a introducirse en el Reino de Murcia por la cuenca alta del río Segura, fue Pelayo Pérez Correa, el Maestre de Santiago el que mayor esplendor dió a la Orden, en compañía de Gil Gómez Do Vinhal, (noble portugués y pariente suyo) cuando conquistó los castillos de Vicorto (Buycorto) y Villares (Gutta), hasta ese momento pertenecientes a la conquista musulmana.
En el año siguiente, el 31 de mayo, D. Gil Gómez a cambio de la encomienda de Paracuellos renuncia en Murcia a sus castillos entre los que se encontraban el de de Gutta (Villares) y Buycorto (Vicorto) a favor de la Orden de Santiago. De esta forma la aldea de Gutta y Buycorto pasan a formar parte de la Encomienda de Suqubus (Socovos), centralizando así las posesiones santiaguistas de la zona.
De la Encomienda de Socovos, dependían Letur, Abeyuela (Abejuela), Lietor y Ferez, así se formó un amplio territorio que dominaba a lo largo de la frontera una amplia red de castillos y torres que llegaron a formar un dispositivo ofensivo- defensivo que amenazaba al reino de los Aben Hud. Pero también supusieron una constante amenaza para Al-Ahmar de Granada Manuscritos de la Orden de Santiago relatan sobre Villares y Vicorto,"lugar despoblado que solía ser de moros". Efectivamente los Mudéjares (vasallos de los Reyes Cristianos) abandonan estas tierras para trasladarse al Sultanato Nazarí de Granada.