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Cordero segureño

El cordero segureño es una especie característica de algunas zonas de España, como la Sierra del Segura. La calidad de su carne hizo que el Gobierno de España le concediera un distintivo de calidad en el año 2008.

La calidad del cordero segureño hace que sea uno de los sellos de identidad de nuestra gastronomía. Por eso, el cordero segureño cuenta con el distintivo de Indicación Geográfica Protegida.

Este sello acredita, a los productos alimenticios que lo poseen, con una calidad que tiene relación con su origen geográfico. 

Un auténtico manjar, con un sabor muy característico, que debes probar.

Espárragos y guíscanos

¿Has experimentado alguna vez la maravillosa sensación de cocinar algo que tú mismo/a hayas recolectado? En nuestra tierra es típico recoger espárragos trigueros y guíscanos. 

A nosotros nos encanta pasar un día familiar en el campo y aprovechar para recoger nuestros propios espárragos o guíscanos. Y es que el sabor es aún mejor cuando lo has recogido tú mismo.

En el caso de los guíscanos es importante conocer dónde sí y dónde no se pueden recoger. Además de conocer exactamente cómo es para evitar riesgos innecesarios.

Sin duda, un plato muy sencillo pero delicioso. ¡Te invitamos a experimentar esta maravillosa sensación!

Pisto manchego

El pisto manchego es uno de los platos tan sencillos de elaborar como deliciosos. Éste se prepara a partir de un sofrito de verduras (pimiento, cebolla, tomate, calabacín y ajo). Algunos prefieren acompañarlo de un huevo frito y pan. También puede utilizarse como acompañante para otros platos, como por ejemplo carne.

Gazpacho manchego

Cuando hablamos de gazpacho a muchas personas le viene a la cabeza la imagen del gazpacho típico andaluz. Una especie de sopa fría elaborada a partir de tomate, pimiento, pepino, y otros ingredientes similares. Pero nada tiene que ver con la receta que te vamos a detallar a continuación.

Los gazpachos manchegos, también denominados galianos, son un plato procedente de la vida humilde y rural. Originariamente este plato se comía utilizando las tostas como plato. Esta tosta se iba troceando para usarla a modo de cuchara y acompañarla con el resto del manjar.

Este plato se elabora a partir de los gazpachos, como ingrediente principal, acompañado de carne de caza (liebre, perdiz, etc.). También se puede preparar con cualquier otro tipo de carne más fácil de conseguir, ya sea pollo o conejo.

La torta del gazpacho es un tipo de masa elaborada con harina, sal y agua. Esta se amasa hasta darle una forma fina y redonda, y se hornea para que cobre un aspecto crujiente y dorado. Una vez que tiene el punto ideal se trocea y se añade como último paso.

Hoy en día estas tortas las venden enteras o ya troceadas en cualquier supermercado. En las panaderías de Elche de la Sierra las puedes encontrar elaboradas artesanalmente. Lo que no cabe duda que le da un sabor único y que no se puede comparar con el de las tortas industriales.

En primer lugar, hay que hacer una base del guiso a partir de verduras, como pimiento o cebolla. A este sofrito le añadiremos la carne y, más tarde caldo. Todo ello a fuego lento hasta que reduzca. En este momento añadiremos los gazpachos para que terminen de cocinarse con el resto de ingredientes. ¡Si aún no la has probado deberías hacerlo cuanto antes!

Rabo de cerdo frito

Otro de los platos más demandados, sin duda, es el rabo de cerdo frito. Esta es otra de las tapas que deberás probar en tu visita a nuestra tierra. 

En primer lugar, el rabo deberá ser troceado y cocido para conseguir que quede tierno por dentro. Después se fríe a fuego fuerte para que tenga un aspecto dorado y crujiente por el exterior. De esta forma conseguiremos que esté en el punto exacto de jugoso por dentro y crujiente por fuera. Por último, se le añade sal en escamas antes de hincarle el diente.

¡Apúntalo también a tu lista!

Caracoles

Sin duda, los caracoles son uno de esos platos de nuestra gastronomía que amas u odias. Los caracoles son una de las tapas estrella de la Sierra del Segura. También se les conoce comúnmente como ‘caracoles chupaeros’ porque se chupan para extraer todo el sabor y jugo que llevan dentro. 

Como toda receta tradicional que se precie… “cada maestrillo tiene su librillo”. Aunque lo más común es que los caracoles se cocinen con una salsa a fuego lento. En ocasiones con un toque picante.

Este plato es muy típico sobre todo en verano acompañado de una cerveza bien fresquita en cualquiera de los bares de Elche de la Sierra. ¡Te aseguramos que si los pruebas te chuparás los dedos!