Historia de Vicorto

Las primeras noticias que se conocen de Vicorto datan del periodo de Romanización de la zona  (II A.C. al V D.C.)

Ya en el siglo XIII  en 1242 cuando  La Orden de Santiago comenzó a introducirse en el reino de Murcia por la cuenca alta del río Segura fue  Pelayo Pérez Correa,  el Maestre de Santiago que mayor esplendor dio a la Orden, en compañía Gil Gómez Do Vinhal, (noble portugués y pariente suyo) cuando conquisto los castillos de Vicorto (Buycorto) y Villares (Gutta), hasta ese momento pertenecientes a la conquista musulmana.

En el año siguiente, el 31 de mayo, D. Gil Gómez a cambio de la encomienda de Paracuellos renuncia en Murcia a sus castillos entre los que se encontraban  el de de Gutta (Villares) y Buycorto(Vicorto) a favor de la Orden de Santiago.

De esta forma la aldea de Gutta (Villares) y Buycorto(Vicorto) pasan a formar parte de la Encomienda de Suqubus (Socovos), centralizando así las posesiones santiaguistas de la zona.

La Encomienda de Socovos, dependían Letur, Abeyuela (Abejuela), Lietor y Ferez.

A lo largo de los siglos S.XV y XVI abundaron los enfrentamientos  entre las encomiendas santiaguistas de la zona.

En 1829 Elche de la Sierra pasa a ser Alcaldía Real, para más tarde constituirse como ayuntamiento independiente.

No será hasta 1838 cuando mediante una Real Orden, se incorporen las aldeas de Gutta (Villares) y Buycorto (Vicorto) al término municipal de Elche de la Sierra, que hasta entonces pertenecían a la Villa de Letur.

En 1845 Molinicos se contituyo como municipio independiente, quedando Elche de la Sierra con sus aldeas de Vicorto, Villares, Gallego, Peñarrubia, Fuente del Taif y Puerto del Pino.


VICORTO HOY
Actualmente Vicorto, es una aldea con pocos vecinos, que aún hoy siguen desarrollando todas las actividades propias de la vida rural, en un entorno apacible y tranquilo, donde se puede disfrutar de un agradable descanso.

Sus gentes se dedican a trabajar la tierra utilizando sus propias manos empleando utensilios y métodos tradicionales, trabajan el esparto y artesanalmente confeccionan  múltiples utensilios y objetos de decoración. También elaboran embutidos de la más alta calidad, curados y conservados a la manera tradicional, dándoles así ese sabor tan particular de la sierra. Elaboran bebidas tradicionales de la zona como la mistela, el orujo con miel, la cuerva, el zurracapote, etc.. Algunas mujeres aún hoy en día elaboran jabón en sus casas, para luego utilizarlo en los lavaderos públicos de la aldea. Cuando se acerca algún evento, fiesta o por el simple gusto de la buena compañía se reúnen varias mujeres en las casas y realizan dulces típicos de la zona, como son las hojuelas, los rollos fritos, las fritillas, etc.…También se suelen reunir las mujeres en casa o salir a la calle en las tardes de verano cada una con su silla sin ningún motivo especial, exceptuando la buena charla a confeccionar bellas labores de ganchillo, bordado, bolillos, etc.

Una de las causas de que esta aldea todavía preserve tradiciones, costumbres y arquitectura de antiguo arraigo, es su privilegiada situación geográfica.

Vicorto ocupa un lugar estratégico, porque a escasos 4 km. se encuentra Elche de la Sierra, centro comercial y empresarial de la zona, donde podrás encontrar todos los servicios, como son supermercados, gasolineras, tiendas de ropa y calzado, panaderías, carnicerías, pescaderías, peluquerías, floristería, kiosco de prensa, librería, estancos, ferreterías, cafeterías, restaurantes, bares, heladerías, farmacias, centro de salud, bancos, cajeros automáticos, oficina de correos, y un largo etc…

Las casas rurales de Vicorto son el resultado de una rehabilitación realizada en una construcción del siglo XIX que en su momento fue utilizada con fines agrícolas-ganaderos y como vivienda por las gentes del lugar. La rehabilitación se hizo a la antigua usanza utilizando materiales originales de la zona como la piedra y la madera, rescatando las casas de su olvido y conseguir así recuperar su ambiente rustico y rural típico de estas tierras.

Al rescatar del olvido esa antigua construcción se consiguieron las casas rurales de las que disponemos, cómodas y acogedoras, certificadas por el Instituto de Calidad Turistico Español con la “Q de Calidad Turistica”.

Casa Cantero, Casa Salera, Casa María, Barquero y Gil.

¿QUÉ HACER EN LA SIERRA DEL SEGURA?